En dos minutos | Alber Ponte
06 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El don de la duda, producida por Morta, es el segundo largo de Alber Ponte. Rodado en el 2004, su director lo define como «una comedia agridulce con estructura de thriller». En el filme, realizado «sin ningún tipo de subvención», participan actores como Sergio Pazos, Camila Bossa, Luis Zahera o Luis Tosar. -El eslogan del filme dice que a veces nos conocemos demasiado tarde... -Esta película rinde homenaje a esas personas que tienen que vivir a la sombra de alguien que les anula, que viven su propio ostracismo mientras intentan buscar un lugar en el mundo que por desgracia casi nunca encuentran. Y a su vez va también de la necesidad y obligación que tenemos a veces de conocernos a nosotros y a la gente que nos rodea. De ahí el eslogan. -¿Y el don de la duda, quién lo tiene? -Para eso hay que ver la película, ja, ja. Es a la vez la reivindicación de algo tan gallego, aunque no tiene que ver con Galicia. De lo que habla es que en este mundo, donde todo es blanco y negro, está el hecho de poder ampliar nuestro universo con esa capacidad de dudar y poner en cuestión las cosas. Es algo que ha aparecido a lo largo de mi obra. Me gusta que los personajes cambien. Hay algo que les hace dudar y les hace más tridimensionales. -Los actores han conservado sus nombres reales. ¿Por qué lo decidió? -Es una película que curiosamente tiene muchos contactos con la realidad. Sabemos dónde estamos, dónde se habla en San Vicente do Mar, y donde los personajes se llaman igual, excepto una. Nunca lo había hecho, pero como jugaba con la situación de ubicar la historia en un lugar real, lo decidí. Además en los rodajes siempre es una locura lo de que los actores tengan dos nombres. -¿Tras este preestreno, cómo se plantean la distribución de la película? -Ojalá lo supiera. Está muy difícil porque la hemos producido nosotros. Aquí al 80% de los productores de este país les interesa producir películas que ganen dinero antes de rodarlas, que ya hayan vendido derechos a las teles y no vayan a perder un céntimo. La prueba es que muy pocas películas funcionan y las productoras siguen produciendo. O sea, que algo huele mal en Dinamarca... Por eso los productores no se preocupan demasiado de la distribución. Sin embargo, para mí esto es la razón de mi vida, por eso ruedo tanto. No puedo entender cómo algunos directores de cine pueden estar un mes sin rodar. Dirán que hace falta dinero, pero hay cámaras, habitaciones donde rodar con actores, porque en esto hay que ensayar. -El sector siempre habla de crisis ¿Lo comparte? -Creo que en realidad lo crítico en este país es la capacidad profesional. Las películas funcionan a no ser que se hagan al margen de la industria, como El don de la duda. Este filme supera la media, con tranquilidad, y quien lo quiera comprobar que lo vea, simplemente por el trabajo de los actores.