Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del día
Patrocinado porPatrocinado por

El primer pulpo criado en cautividad saldrá al mercado el próximo verano

Rosa Estévez
rosa estévez O GROVE / LA VOZ

SOMOS MAR

Martina Miser

Nueva Pescanova inauguró en O Grove su centro de investigación acuícola

11 nov 2021 . Actualizado a las 18:08 h.

El próximo verano, el Grupo Nueva Pescanova tiene previsto empezar a comercializar los primeros pulpos de producción acuícola del mundo. Son descendientes directos de Lourditas y Goliat, la pareja seleccionada hace años para iniciar un camino que los agoreros aseguraban que no iba a llevar a ninguna parte. Así lo recordó ayer el consejero delegado de este grupo, Ignacio González. «Muchos nos decían que era imposible, que los milagros, a Lourdes». De ahí el nombre elegido para la hembra cuyos tataranietos ya crecen en los tanques del Pescanova Biomarine Center, el primer centro privado de investigación acuícola de España, que fue inaugurado oficialmente ayer, en un acto al que acudieron desde el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, hasta el propietario de Abanca, Juan Carlos Escotet. La ocasión lo merecía.

Llamado a ser un «referente en I+D+i en acuicultura», el Biomarine Center está ubicado en O Grove, en las mismas instalaciones en las que en los años 80 comenzó a funcionar Insuíña, la primera planta para la cría de rodaballo. Fue aquel un proyecto pionero que convirtió a Pescanova «durante años, en la única empresa que cultivaba esa especie», como señaló el presidente de Nueva Pescanova, José María Benavent. Sobre aquellas modestas instalaciones con tejado de uralita se ha construido un moderno edificio: cuatro mil metros cuadrados en los que trabajarán 40 científicos llamados a investigar cómo producir en cautividad nuevas especies —de las 250.000 especies marinas que existen solo se sabe producir en acuicultura 580—, cómo mejorar su nutrición y cómo afinar los procesos para hacer esos productos aún más saludables, a la par que su producción se vuelve más sostenible.

El Pescanova Biomarine Center representa la alianza de la empresa con la innovación, renovando unos lazos que se empezaron a tejer en el 1961, cuando la compañía puso en el mar el primer barco congelador transoceánico. A esa efeméride se refirió Benavent para recalcar que la innovación forma parte de la genética de una multinacional con raíz gallega. Una compañía que «ha vencido notables dificultades financieras», tal y como reconoció el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, pero que ha logrado vencer las adversidades para seguir creciendo.

Acuicultura 4.0

Recorre ese camino buscando aliados: desde O Grove se participará en proyectos con universidades, centros de investigación y, también, socios tecnológicos como Microsoft, con quien están desarrollando tecnologías de inteligencia artificial y big data para su aplicación en la acuicultura, permitiendo el control, en tiempo real, de las 17 plantas de producción que la empresa tiene repartidas por el mundo, cuatro de ellas en Galicia.

El Biomarine Center ha supuesto una inversión de 7,5 millones de euros. Unos fondos con los que se ha creado una estructura en la que, además de la investigación, hay espacio para la producción en cautividad de rodaballo y pulpo. Y que se complementa, aún, con un museo que pretende divulgar la realidad de los océanos, explicando los problemas que afrontan y exponiendo, también, las alternativas que ofrece Nueva Pescanova. Tal y como destacó Benavent durante su intervención, la acuicultura está llamada a seguir creciendo —hoy produce el 50 % de la proteína marina que se consume—, lo que permitirá reducir la presión que se ejerce sobre el mar.