El Villa de Pitanxo se hundió arrastrado por el aparejo tras quedar sin gobierno
SOMOS MAR

Según revela el patrón a la armadora Nores, el buque sufrió una parada repentina del motor principal
22 feb 2022 . Actualizado a las 00:24 h.Se confirman todos los indicios. El arrastrero congelador Villa de Pitanxo se encontraba faenando en el momento del hundimiento, en la madrugada el pasado 12 de febrero. Así lo ha manifestado esta tarde la compañía armadora, el grupo Nores, de Marín, en un comunicado en el que informa por primera vez de las causas de los sucedido en aguas de Terranova, -en donde se han quedado 12 tripulantes, cuyos cuerpos no han podido ser recuperados-, citando como fuente a lo traslalado por el patrón del barco, uno de los tres únicos supervivientes.
El testimonio del patrón y capitán del Villa de Pitanxo, rescatado junto con los otros dos supervivientes por el arrastrero gallego Playa Menduíña Dos, y en camino ya de regreso a Galicia, ha revelado que el accidente tuvo lugar cuando durante la maniobra de virada del aparejo (las pesadas redes de arrastre) se registró una repentina parada del motor principal que dejó el barco sin propulsión ni gobierno, expuesto al viento y las olas (de entre 8 y 10 metros de altura), sufriendo golpes de mar que lo escoraron y hundieron de forma muy rápida la embarcación.
Esta es la explicación del grupo armador, que esta mañana ha tenido una reunión con las familias de los tripulantes fallecidos y desaparecidos para informarles de todas las circunstancias de las repatriaciones y mostrarles su apoyo y total disposición para impulsar, como ya se ha venido haciendo, el que las tareas de rastreo se reanuden cuanto antes y para averiguar las posibles causas del trágico accidente. «Estuvimos en la reunión las familias de los aparecidos y de los desaparecidos y entre los distintos temas que expusimos, hemos incidido en que la armadora se implique más y envíe un comunicado para reiterar la prioridad de que se reanude la búsqueda», explicó María José De Pazo, hija de Francisco De Pazo Villanueva, jefe de máquinas y desaparecido tras el naufragio.
La reunión entre los responsables de la casa armadora, José Antonio Nores, José Antonio Nores hijo e Iván Nores, y las familias se prolongó durante más de tres horas. Tras un primer encuentro a las once de la mañana con la subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, las familias de los tripulantes se trasladaron a la sede de la Autoridad Portuaria de Marín para sentarse por primera vez y de forma conjunta con la armadora. Fue Pesquerías Nores quien los citó para darles una explicación sobre lo ocurrido. Nada más sentarse, los allegados recalcaron la necesidad de que se reactive la búsqueda de los 12 desaparecidos antes de que se ponga el sol. Así se lo trasladaron, además de ahondar en otros asuntos de vital importancia como son las causas del siniestro y los trámites que se inician ahora. Poco después de la una de la tarde, se sentaron cara a cara para pedir implicación. «Aseguran que a veces a ellos son los últimos a los que le llega la información. No eluden responsabildiades, pero la parte principal es reanudar la búsqueda y tiene que ser hoy», recalcó Julio Torres, pastor evangélico y representante de la familia española de Samuel Koufie, superviviente del naufragio junto a Juan Padín y Enrique Rial.
Tras la maratoniana reunión, las familias fueron saliendo poco a poco cabizbajas sin querer hacer declaraciones. Delegaron su voz en María José De Pazo y Julio Torres, que pudieron conocer de primera mano las explicaciones de la armadora sobre lo acontecido en Terranova. «Ellos quieren que lleguen los supervivientes. Aunque han hecho declaraciones allí, más que plantear conjeturas, hay que hablar sobre realidades», subrayó el portavoz de la familia de Samuel Koufie, que recalcó que «lo primero es la búsqueda y lo siguiente, la investigación. Podemos ser reiterativos, pero este es el momento». El grupo Pesquerías Nores señaló a través de un comunicado que en la reunión habían mostrado su apoyo y «su total disposición para impulsar, como ya se ha venido haciendo, el que las tareas de rastreo se reanuden cuanto antes para averiguar las posibles causas del trágico accidente». Pero las dudas de las familias van mucho más allá. Algunas de ellas no sabían en qué circunstancias se harán las repatriaciones ni qué ocurrirá cuando lleguen esta noche a Galicia. Sobre este última incógnita, salieron del encuentro sin una respuesta clara. «Ha habido muchas vaguedades», decía la hija de uno de los marineros desaparecidos. «Le damos las gracias, pero el día de volver a buscar a las familias es hoy. Están pendientes de tomar una decisión desde el martes», advirtió Julio Torres, al salir de la sede de la Autoridad Portuaria de Marín.
Tras esta segunda reunión, las familias se encaminan a Santiago, donde esperan que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, los pueda recibir antes de que llegue el vuelo de Terranova con los tres supervivientes y los fallecidos en el Villa de Pitanxo.
Nores: «Es una desgracia para todos, pero sobre todo para las familias. Es lo que más siento»

Una fotografía de Manuel Nores —el fundador de la saga de armadores de Marín hoy convertida en Grupo Nores— a bordo de un buque de pesca. A su lado, la imagen de un buque arrastrero de la compañía y sobreimpresa una frase que dice «El grupo Nores llora a su gente». Esa es la imagen que ilustra el sentir de la compañía de Marín y que el nieto de Manuel Nores y actual responsable de la compañía, José Antonio Josiño Nores, tiene como foto de perfil en WhatsApp. «Estamos destrozados. Es una desgracia para todos, pero sobre todo para las familias. Es lo que más siento», afirma Josiño Nores en una breve conversación, tras difundir el comunicado sobre las causas del siniestro. La armadora, fundada hace más de 65 años por Manuel Nores, comercializa su propio producto, pescado congelado, y tiene presencia en caladeros de Argentina, las Malvinas, Canadá, Hatton Bank, Marruecos, Guinea Bisáu y Senegal. Tiene ocho buques congeladores factoría en propiedad, más de 300 empleados y faena en 60 países, con más de 30.000 toneladas de capturas anuales.
