Científicos regresan al Cantábrico para probar técnicas que reduzcan los descartes
SOMOS MAR

Biólogos del IEO zarparon ayer de Vigo a bordo del oceanográfico Miguel Oliver
02 sep 2022 . Actualizado a las 04:50 h.Desde que desde Europa se impuso la obligación de desembarque (OD), los científicos tratan de dar con la fórmula más eficaz para evitar que entren capturas no deseadas en las redes de arrastre con puertas. En España de esa tarea se ocupa el Instituto Español de Oceanografía (IEO), que de nuevo regresa al caladero del Cantábrico Noroeste para, durante once días, estudiar la supervivencia de las especies después de haber entrado en el aparejo, analizar el comportamiento de las especies pesqueras, muestrear tallas y ponerlas en relación con su peso, así como caracterizar, con ayuda de las nuevas tecnologías, especies descartadas.
Son los cometidos de la campaña Descarsel, de la que se espera también obtener información técnica sobre la selectividad del arrastre, al hacer pruebas con diferentes configuraciones de red, con diferentes medidas de mallas, o testando estrategias de pesca en determinadas zonas de Galicia y el Cantábrico.
Zarpa de Vigo
La expedición científica partió ayer del puerto de Vigo a bordo del buque oceanográfico Miguel Oliver. El barco propiedad de la Secretaría General de Pesca servirá de plataforma para obtener las imágenes de vídeo submarinas que proporcionarán información gráfica del funcionamiento de los artes de pesca selectivos y del comportamiento de las especies, informó en Ministerio de Pesca en un comunicado.
Hacer las pruebas a bordo de un buque como el Miguel Oliver ofrecerá información más completa que si se hiciese a bordo de una embarcación comercial, cree Pesca, pues el sistema de sensores del barco oceanográfico permitirá la monitorización total y el control absoluto de las operaciones de pesca.
Los resultados científicos serán presentados ante el Comité Científico, Técnico y Económico de la Unión Europea (STECF) y ante la Comisión Europea para defender de la mejor forma posible la toma de decisiones en materia de gestión pesquera que permitan conjugar la sostenibilidad de los recursos y la propia superveniencia socioeconómica del sector.