Las redes fantasma causan estragos en peces y aves de los fondos de las islas Cíes

SOMOS MAR

«Los aparejos, de plástico, permanecen en el medio marino y heredan el problema varias generaciones», explica el IEO
10 ene 2024 . Actualizado a las 21:13 h.Son trampas mortales en el espacio natural (teóricamente) más protegido de Galicia. Las redes fantasma representan el 10 % de la basura plástica que hay en los mares, pero en el Parque Nacional das Illas Atlánticas son algo más que residuos. Se trata de aparejos letales que hacen estragos en la fauna. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calcula que cada año acaban en el mar 640.000 toneladas de aparejos. Peces y aves de los fondos de las Cíes pagan muy caro esta problemática.
El videógrafo submarino José Irisarri ha filmado la situación en el entorno de las islas Cíes. Muestra, por ejemplo, el fallecimiento de un cormorán atrapado en una red fantasma. El aparejo estaba cubierto de algas y valía como refugio a pequeños peces. El ave acuática perseguía a estas presas, cuando, desorientado, se topó con esta trampa letal. «Murió ahogado y atrapado en esta red», explica el filme, de tres minutos de duración. No es el único. Peces de mayor tamaño, rayas y centollas, también tropiezan con aparatos de pesca en la ría de Vigo. Algunos malviven varios días, agonizando, sin deshacer el embrollo de hilos y tejidos que los tienen.
La dirección del Parque Nacional retiró la red del cormorán tras su localización, como dicta la descripción del filme.
Las imágenes de Irisarri son de noviembre del 2022, pero la presencia de redes fantasma en la ría es una preocupación constante, corrobora Pablo Otero, científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO). «Las redes, nasas y demás aparejos están diseñados para pescar. Si se pierden en el fondo del mar, siguen ejerciendo su función hasta que están tan saturados que no pueden atrapar ningún organismo más. Es algo difícilmente evitable y consecuencia de una actividad socioeconómica de gran importancia», apunta. «No sería justo señalar a nadie», precisa.

Otra lectura es la contaminación que causan redes y artes de pesca a la deriva. La mayor parte son de plástico y «permanecerán en el medio marino el tiempo suficiente para que puedan heredar el problema varias generaciones», señala Otero. Estos aparatos se fragmentan en microplásticos «que escapan a nuestra vista, pero siguen ahí presentes».

Basura más frecuente
Jesús Gago, coordinador a nivel nacional de los trabajos en basuras marinas del IEO, acaba de publicar en la revista Science of the total Environment, en colaboración con investigadores del Reino Unido y Dinamarca, un ránking de los diez tipos de basura más frecuentes en los fondos marinos europeos. Cabos sintéticos, láminas de plástico, sedales de pesca y las bolsas de plástico ocupan cuatro de los cinco primeros puestos en el mar del Norte, el mar Céltico y el golfo de Vizcaya. El desenlace es la entrada de estos microplásticos en la cadena alimentaria humana.

«Los profesionales del mar son los primeros interesados en no perder su herramienta de trabajo», insiste Otero. En Galicia se han puesto en marcha proyectos piloto de concienciación ambiental con la comunidad pesquera para recuperar artes de pesca que se pierden.