
Las aldeas evacuadas en la montaña de O Courel recobran la normalidad entre las cicatrices del fuego
24 jul 2022 . Actualizado a las 10:55 h.Las llamas dejaron de devorar la montaña de O Courel. Después de una semana de lucha frenética contra el fuego, las aldeas que sobrevivieron a su virulencia por fin parecen a salvo. La negrura del paisaje, sin embargo, sigue siendo inquietante. Camino de Parada de Montes, en A Pobra do Brollón, el silencio molesta. Ni un pájaro, ni un rumor triste que salga de una arboleda arrasada. Carmen Gallego se asoma por una callejuela entre las viejas casas de piedra con la preocupación aún marcada en el semblante. «Nós, como o monte, aínda estamos a arder por dentro», avisa.

Los incendios forestales más importantes de los que afectan a Galicia siguen activos, pero se mantiene la estabilización de la superficie quemada por las llamas, casi estable desde la jornada de jueves y que suma un total de 31.445 hectáreas devastadas, según el último parte de Medio Rural.
Los fuegos más grandes y que continúan sin ser estabilizados y controlados son los de Formoso-A Pobra do Brollón (10.000), Folgoso-Seceda (1.100), ambos en la sierra de O Courel, en Lugo; Carballeda de Valdeorras (10.500) y Vilariño de Conso (5.800), los dos en la provincia de Ourense.
Ninguno de estos incendios se encuentra ya en situación 2.