
Personal del Instituto Español de Oceanografía (IEO) pide explicaciones a la presidenta del CSIC por la destitución «incomprensible e injustificada» de la directora
31 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Eloísa del Pino, presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) —agencia que ha absorbido bajo su paraguas al centenario Instituto Español de Oceanografía (IEO)—, despachó el cese (entendiéndose en su acepción correcta, que no es otra más que la destitución) de la anterior directora del ahora centro nacional, María del Carmen García, con un escueto comunicado a la plantilla en el que aludía a «desafíos científicos y sociales muy relevantes que atender» en «la nueva etapa que ahora comienza».
Ese proceder ha desatado toda una marejada en el seno de la institución, hasta el punto de que su personal ha revisado su historia centenaria y comparar el caso de García con el de Jimena Quirós, «apartada de su departamento injustificadamente a petición de sus superiores» en 1932. Así se lo recuerda personal del IEO a Eloísa del Pino, a la que han enviado una carta defendiendo los avances anotados en los últimos 14 meses, el tiempo que ha estado al frente la que antes dirigía el centro de Málaga y al que ahora regresa como investigadora. Eso sí, sin haber tenido siquiera nombramiento oficial, lo que «supone un agravio comparativo con las direcciones de otros centros nacionales y que repercute directa e injustamente en su carrera profesional».
En esa carta que firma personal del instituto, la plantilla, que califica de «incomprensible la destitución», expresa su malestar y solicita «explicaciones» por ese cese «más allá de la escueta carta» que les envió la presidenta del CSIC el viernes día 21. Y de paso, que aclare cuáles son «esos desafíos científicos y sociales muy relevantes que el CSIC y el IEO tienen que atender» que, al parecer, no se estaban atendiendo. Porque por lo que han visto en esos 14 meses que se han saldado con un cese han sido «importantes logros».
Avances conseguidos
Citan, entre ellos, los avances en la internacionalización del IEO, el refuerzo de la unidad de comunicación y divulgación; la creación de la unidad de colecciones marinas y la de embarcaciones menores; el inicio de procesos claves para asegurar la observación marina, y se han estrechado las relaciones con centros e institutos de carácter marino del CSIC.

Eso, dentro de la institución. Pero es que, además, «se ha fortalecido y reforzado el trabajo con los ministerios a los que el IEO ofrece un servicio de Estado», como son el de Transición Ecológica y el de Pesca. Precisamente, esa sintonía quedó patente en la jornada sobre transferencia de ciencia y gestión organizada por el instituto en la que participaron el secretario de Estado de Medio Ambiente y la secretaria general de Pesca justo el día antes de la destitución de la directora. «Es un contrasentido que al día siguiente de haber recabado un importante respaldo ministerial se produzca el cese de la directora», expresan en la carta. Y esto no es todo: el IEO «acaba de superar la primera fase del proyecto MaX-CSIC, orientado «al impulso de la excelencia en la investigación».
No es extraño entonces el «desconcierto generalizado» que ha generado la situación. «Llama la atención que la presidencia del CSIC no capitalice los logros del IEO, sino que lo debilite» con el cese de García. Una destitución, «sin hacer siquiera una mínima referencia al trabajo realizado», que genera «desafección hacia el CSIC» y echa por tierra el esfuerzo realizado por la dirección del IEO «en la asunción de un proyecto colectivo ilusionante».
En definitiva, que el trato «es inadecuado y no debería ser aceptable en una institución centenaria como la nuestra, que debe representar la transparencia y el rigor científico», remachan.
Dejan caer que, al final, Quirós, en el 32, elevó su caso al ministerio y este, tras escuchar a las partes implicadas, le dio la razón y permitió su regreso al puesto. Ahí lo dejan.