«No es un camino de rosas, nosotros hacemos caminito cada día. Fue muy importante la comunicación con los ex y que los niños tuvieran integrados nuestros divorcios», cuenta esta pareja. Ellos se conocían de niños, se perdieron la pista, tuvieron sus hijos por separado y se reencontraron pasado el tiempo en el cole de sus niños. Hoy conviven los cinco tres días cada dos semanas
Ana Abelenda