Fue condenado a muerte por un tribunal de Trípoli en el 2015 por el uso de la violencia contra los manifestantes durante la revuelta popular, pero nunca llegó a ejecutarse
Es el primer expresidente de la historia de la República francesa que ingresa en prisión. Estará recluido en una celda de 9 metros cuadrados y tendrá acceso al gimnasio o a la biblioteca, así como derecho a varias visitas semanales de su familia
La ex primera dama francesa ha sido citada a declarar como imputada en el caso de presunta manipulación de testigos en el que está también implicado su marido