Así quedaron desmontados en el juicio los argumentos del Chicle

La Voz de Galicia siguió cada uno de los pasos que defensa, acusaciones y Fiscalía dieron en dos semanas de sesiones en los juzgados de Santiago. Abuín Gey expuso que mató a Diana Quer de forma accidental, algo que los profesionales que pasaron por la sala contradijeron con exhaustivas pruebas
Casi dos años después del dramático hallazgo del cuerpo de Diana Quer en la nave de Asados, se conoce el veredicto del jurado sobre uno de los juicios más esperados de los últimos años. El Chicle ha sido declarado culpable de asesinato con alevosía y de agresion sexual.

José Enrique Abuín, el Chicle, fue detenido el 29 de diciembre del 2017. Horas después confesó haber matado a una joven madrileña a la que se le había perdido la pista en A Pobra do Caramiñal casi 600 días antes. Su nombre: Diana Quer. Lo sucedido: uno de los crímenes que más ha conmocionado a la sociedad española en los últimos tiempos.

PRIMERA FECHA DE JUCIO
La suspensión. Tras casi dos años en prisión preventina, la fecha del juicio se fijó para el 4 de noviembre. La expectación era máxima, pero el juicio fue aplazado dos semanas por la imposibilidad de constituir el jurado popular.
Se convocó a 21 personas de las 20 que exige la ley. Todos se presentaron, pero tres personas alegaron diferentes motivos legales aceptados. Otro miembro del jurado fue a su vez recusado por las partes.
El mismo día se fijaba una nueva fecha para dos semanas después: el lunes 11 de noviembre.

11 de noviembre
El comienzo oficial. El 11 de noviembre sí arrancaba el proceso contra José Enrique Abuín. En esta ocasión sí se constituía el jurado popular. Cinco hombres y cuatro mujeres con una importante misión: determinar la inocencia o culpabilidad del único acusado -y autor confeso- del crimen de Diana Quer.
Sobre la mesa, varias incógnitas por resolver que podrían convertir a Abuín Gey en el tercer condenado en Galicia a prisión permanente revisable, la máxima pena contemplada en el Código Penal.

El Chicle llego a este juicio tras casi dos años en prisión, pero con 16 meses previos en su mochila pasando casi desapercibido. Aunque Abuín Gey estuvo en el punto de mira de los investigadores durante varios meses, no fue hasta el 25 de diciembre del 2015, tras el intento de agresión y rapto a una joven de Boiro, cuando cayó en su propia red.
En su expediente particular, está un pasado relacionado con el narcotráfico, la denuncia de su ahora excuñada por violación -una denuncia archivada- y todos los datos en manos de la investigación que, entre otras cosas, situaban su teléfono en el mismo recorrido que el terminal de Diana Quer antes de que el dispositivo fuese arrojado desde el puente de Taragoña.

12 de noviembre
El primero en declarar. El martes 12 de noviembre, el único procesado era el primero en declarar en los juzgados de Santiago de Compostela.
«Fui a por ella para que no me delatara»
José Enrique Abuín Gey defendió ante el tribunal su inocencia. Según él, todo lo que sucedió fue fortuito. Lo hizo con la mirada gacha, esquiva y fijada en el suelo. El acusado aseguró que la noche del 22 de agosto del 2016 iba a robar gasoil cuando se encontró con Diana: «Fui a por ella para que no me delatara». Según él, todo lo que sucedió a continuación fue un accidente.
«Le eché la mano derecha al cuello sin darme cuenta de que hacía fuerza, se fue para atrás y con la otra mano le agarré la cabeza. Se quedó con los ojos abiertos, le golpeé la cara dos o tres veces y no respondía, estaba muerta (...).
«Se quedó con los ojos abiertos, le golpeé la cara dos o tres veces y no respondía, estaba muerta»

El martes 12 de noviembre también declararon los padres de la joven madrileña. Juan Carlos Quer dejó clara su posición justo antes de entrar en los juzgados de Santiago. «Hoy se sienta en el banquillo el mal. Es un día triste, ninguna condena va a devolverle la vida a mi hija», aseguraba ante los medios.
«Hoy se sienta en el banquillo el mal. Es un día triste, ninguna condena va a devolverle la vida a mi hija»
El padre de Diana quiso dejar también claro en la sala todo el padecimiento que el crimen había supuesto al núcleo familiar, en concreto a su hermana Valeria.

Diana López-Pinel, la madre de la joven, mantuvo las armas en alto en esa primera jornada de declaraciones. En primer lugar, abandonó el edificio antes de que comenzase la sesión para no coincidir durante horas de espera con su exmarido. Ambos mantienen una guerra abierta después de que el pasado octubre, López-Pinel denunciase a Juan Carlos Quer por una supuesta agresión en Madrid. El padre de Diana le respondió a su vez con una querella a la que su exmujer contestó en Padrón con otra denuncia por violencia contra la mujer.

Durante su declaración, la madre de Diana no pudo evitar el llanto al describir a su hija. Fue a la pregunta de si Diana era una mujer frágil cuando se dirigió por primera vez al acusado: «Lo sabrá su asesino, digo yo: ¿verdad, Chiquilín?».















































13 de noviembre
Declara la exmujer el Chicle. Aquel 29 de diciembre del 2017 en el que empezaba el principio del fin del caso de Diana Quer con la detención del Chicle, también era arrestada otra persona: su ahora exmujer Rosario Rodríguez.
En el segundo día del juicio, se conocía por primera vez, de forma pública, su posición ante lo que presuntamente había hecho su pareja, a quien llegó a dar coartada.
«En decembro do 2016 dixen (a la Guardia Civil) que saímos a roubar (gasoil). Todo mentira. Xa antes me pedira que mentira cando falei cuns axentes por teléfono», dijo Rosario en la sala.
«En decembro do 2016 dixen que saímos a roubar. Todo mentira. Xa antes me pedira que mentira cando falei cuns axentes por teléfono»
La exmujer del Chicle explicó también que el acusado no se mostró nervioso a las pocas horas de la desaparición de Diana Quer y que incluso habían pasado el día siguiente en la playa: «Pregunteille se sabía que lle pasara á rapaza moitas veces, e sempre o negou».

Otros siete testigos comparecieron en la segunda jornada del juicio. Todos eran allegados del Chicle y todos minaron sus bazas exculpatorias. Dos excuñados confirmaron incluso que le habían dado coartada.
El testimonio más esperado de la jornada fue el de Vanesa Rodríguez, excuñada del Chicle, que reiteró que Abuín Gey la agredió sexualmente en el 2007. Un caso que quedó archivado, pero que no puede borrar de su memoria.

14 de noviembre
Regreso a los primeros días de la desaparición. En la tercera jornada del juicio comparecieron una serie de testigos que fueron ampliamente mencionados en las primeras semanas tras la desaparición de Diana Quer en agosto de 2016. Entre ellos, los feriantes que aquel Carmen dos Pincheiros estaban trabajando en A Pobra.
«A nosotros no nos faltó combustible del camión: lo sabríamos por el estado que deja forzar el depósito». «No noté que faltara gasoil y no escuché que nadie comentara nada». Estas fueron algunas de las sentencias de los testigos ante la explicación de la primera jornada en la que Abuín Gey aseguraba que, cuando se encontró a Diana, estaba robando gasoil.
«No noté que faltara gasoil y no escuché que nadie comentara nada»

En esta jornada se trató también de determinar en qué lugar decició Abuín asaltar a Diana cuando regresaba a casa.
Entre los diferentes testimonios, llamó la atención el del mariscador que en octubre del 2017, 14 meses después de la desaparición de la joven, encontró su teléfono móvil mientras trabajaba bajo el puente de la autovía en Taragoña.
Este testigo confirmó que no intentó en ningún momento desbloquear el terminal de Diana. Y es que el informe policial certificó que alguien sí intentó acceder al aparato en seis ocasiones.

15 de noviembre
El pozo: delicada reconstrucción. El viernes 15 de noviembre se vivió en los juzgados de Santiago una de las jornadas más tensas de este proceso judicial. En la sala se mostraron tres vídeos grabados por la Guardia Civil en el pozo de la nave de Asados, donde el Chicle escondió el cuerpo de Diana.
«Se quedó a unos 50 centímetros del fondo, estaba completo. Me indicaron que cortara el cable de los bloques, lo subí cinco metros para que lo recogiera un compañero y se desmembró al sacarlo», explicó uno de los buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas, los GEAS, ante la conmoción de la familia.

Además, en esta jornada de juicio el mismo profesional explicó cómo «al salir» del agua pudo ver una brida. Las preguntas de la defensa buscaban crear la duda sobre si la brida pudo enredarse con el movimiento generado por los buzos al sumergirse: «Una brida no se mueve en ese pozo. Lo único que se modifica son las impurezas, no llegamos al fondo y por eso no se movió nada».
Abuín alegó que, tras matar a Diana con la fuerza que concentra «en dous dedos de calquera man», la arrojó con cuidado al pozo. Los investigadores, el juez instructor, la Fiscalía y la acusación popular mantenían lo contrario.
18 de noviembre
La brida, una de las pruebas clave. Quinta jornada de juicio y cada vez más pruebas evidencias que Diana fue estrangulada con una brida por el Chicle. Uno de los agentes de la Guardia Civil que estuvo en la nave de Asados el 31 de diciembre del 2017 asegura que, al hacer fotografías, «se ve el pelo dentro de la brida. Se veía con cierta facilidad», explicó. Es más, este profesional aseguró en la sala que era poco probable que la brida se hubiese enredado en el cabello de la joven. Este testimonio supuso un nuevo golpe para los argumentos del Chicle y el intento de su defensa de alegar que la muerte de Diana fue accidental.

En esta jornada, los agentes de criminalistica pusieron también de relevancia el hecho de que los dos bloques que lastraban el cuerpo de Diana en el pozo estuviesen unidos por un fino cable con dos asas para sujetar.
Abuín defendió en su versión, que bajó el cuerpo de Diana Quer poco a poco al pozo hasta que flotó.
19 de noviembre
El perfil psicológico del Chicle. «Se siente frustrado», «responde con rencor», «actúa en todo momento sabiendo lo que hace», «falta de empatía», «carencia de sufrimiento». Estas son solo algunas frases con las que cuatro médicos y piscólogos del Instituto de Medicina Legal de Galicia definieron a José Enrique Abuín.

Se trata de los resultados de varios informes que se le realizaron en diferentes momentos al autor confeso de la muerte de Diana Quer. Un trabajo en el que también subrayaron el daño que quedará de por vida en la joven asesinada. «Hay cuatro víctimas, una mortal y otras tres que sufren la falta de su hija y hermana», explicaron.
«Hay cuatro víctimas, una mortal y otras tres que sufren la falta de su hija y hermana»

20 de noviembre
Los movimientos de los teléfonos. Los datos del teléfono móvil de Diana Quer del día de su desaparición ponen en entredicho la versión del acusado. La ubicación de la joven confirma que Abuín acechó a Diana. El teléfono se conectó a un repetidor que no da cobertura a la calle donde el Chicle dice que la mató. Se desactiva por lo tanto el argumento de que la muerte fue casual.

«No quiero acercarme al pozo, tengo grabada la cara de la niña»
En la jornada del 20 de noviembre también declaró cono testigo el capitán José Miguel Fidalgo. A este investigador se le atribuyen los interrogatorios que derivaron en la confesión del Chicle y en la ubicación del cuerpo de la desaparecida. Hidalgo aseguró en la sala que Abuín presentaba reparos a la hora de acercarse al pozo donde había depositado el cuerpo de Diana Quer. «"No quiero acercarme al pozo, tengo grabada la cara de la niña", me dijo».

21 de noviembre
¿Cómo murió Diana Quer?
-¿Pueden decirnos la causa de la muerte?
La respuesta de los forenses a esta pregunta pudo suponer el argumento definitivo para la condena de Abuín Gey. La respuesta: «El estrangulamiento con la brida y la fractura del hioides (hueso de la garganta)».

Estos profesionales apuntaron en la sala que la circunferencia de la brida hallada en el pozo de la nave de Asados encaja «sin ninguna duda con el diámetro del cuello».
Otro de los argumentos contradijo el hecho de que la de defensa del Chicle y el propio acusado asegurasen que la muerte de Diana fuese accidental. «Él dijo en la reconstrucción del crimen que tardó entre 20 y 30 segundos en matarla, y eso es imposible. Necesita mínimo cinco minutos», dijo uno de los forenses del Imelga.

«Él dijo en la reconstrucción del crimen que tardó entre 20 y 30 segundos en matarla, y eso es imposible»
22 de noviembre
La reconstrucción. Un Chicle despreocupado, e incluso sonriente, aunque ya entonces sabía que pesaba contra él la petición de Prisión Permanente Revisable. Así se vio a José Enrique Abuín en la novena jornada del juicio en la que se proyectó la recreación de crimen. En las imágenes, el asesino confeso de Diana Quer reconstruyó como mató, según su testimonio de forma accidental, a la joven madrileña, cómo introdujo su cuerpo en su vehículo e incluso cómo arrojó su cuerpo al pozo de la nave de Asados.

Unas imágenes que removieron al padre de la víctima, que explotó en la sala contra el Chicle: «Podía haber sido tu hija», le gritó un Juan Carlos Quer desesperado. Una intervención que provocó su expulsión de la sala.

Una jornada en la que los argumentos de la investigación volvieron a desmontar la declaración del Chicle: desde el supuesto robo de gasoil -«Dice que dejó seco un depósito de gasoil y a ningún feriante le ocurrió eso»-, hasta sus movimientos dentro de la nave de Asados. Y es que los investigadores mantienen que el Chicle hizo bajar a Diana viva la sótano, donde le quitó la vida.
25 de noviembre
Los argumentos de la acusación y la Fiscalía. Tras nueve jornadas de juicio llegan las conclusiones. La recta final había comenzado y la acusación ponía de manifiesto en la sala que el Chicle mató a Diana Quer en la nave de Asados para tapar la agresión sexual.

«Diana llegó viva a la nave de Asados». Esa fue la fase más repetida por Ricardo Pérez Lama, el abogado de la familia de la joven.
Al juicio le quedaban horas y una cuestión por resolver después de que Abuín Gey se hubiese quedado sin argumentos: ¿violó el Chicle a la joven la noche del 26 de agosto del 2016?.
«¿Qué es lo que realmente ha pasado?, preguntó Pérez Lama al jurado. Para la acusación particular, el Chicle «estaba al acecho, preparado para cazar». Mientras, la Fiscalía mantuvo una dura posición al asegurar que Abuín Gey tiene «el perfil de un depredador».

26 de noviembre
Última jornada. «Solo pedir nuevamente perdón». Así cerró José Enrique Abuín Gey el juicio oral por la muerte de Diana Quer. El único acusado se reafirmó en las palabras de su letrada, Fernanda Álvarez, quien tildó el proceso y la investigación de «una farsa», en la que el único objetivo era condenar a José Enrique Abuín Gey, el Chicle.
«Le han privado de nombre y apellido porque vende más. Es un ser humano al que han tratado como un monstruo», dijo la letrada, que llegó a apuntar que no se habían respetado los derechos fundamentales del acusado. «El dolor permanente no justifica la prisión permanente», dijo, en clara alusión la acusación particular.

Aludiendo directamente al jurado, la defensora de Abuín les reclamó que «no pueden convertirse en una herramienta de la venganza [...] No hay ninguna prueba rigurosa de que hubiera detenido, violado y asesinado [a Diana]. Lo que hay son ganas de incriminar a José Enrique».
